Suman muchísimas horas.
Muchísimo tiempo.
Tanto, que por un momento olvidé mucho de lo que acá llegué a vivir.
¡VOLVÍ!
Jesús sigue siendo mi FORTALEZA.
En Él sigo encontrando una gran sonrisa...
Contando mi vida con sensación de intimidad, y tratando de entender un poco esta vida loca, loca, loca, con su loca realidad...pero eso si, sola NO..con JESÚS...